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10 tips para cuidar tu carro en Bogotá

Huecos, trancones, trayectos cortos y viajes a tierra caliente. Bogotá le exige mucho a un carro. Estos hábitos sencillos hacen la diferencia.

NRNicolas Rubio, fundador de GIA · 26 de octubre de 2026 · 6 min de lectura
Técnico revisando la presión de una llanta en el taller
Foto: Pexels

La mayoría de las fallas que vemos en el taller no llegan de un día para otro: dan señales durante semanas. Estos son los hábitos que más le recomendamos a nuestros clientes para manejar en Bogotá.

1. Revisa la presión de las llantas cada mes

Hazlo con las llantas frías. La presión correcta está en el adhesivo del marco de la puerta del conductor, no en la llanta. Una llanta baja se desgasta por los bordes, gasta más combustible y se daña más fácil en un hueco.

2. Mira los niveles

Aceite, refrigerante, líquido de frenos y agua del limpiaparabrisas. Si un nivel baja seguido, no basta con rellenar: hay que averiguar por qué.

3. Ojo con los huecos

Pasa los huecos y los reductores despacio y derecho. Después de un golpe fuerte, si el timón queda torcido o el carro se va hacia un lado, revisa alineación y suspensión antes de que se gasten las llantas.

4. Si suena, grábalo

Un ruido que va y viene es difícil de encontrar en el taller. Grábalo con el celular y anota cuándo pasa: en frío, al girar, al frenar, en baches, a qué velocidad. Esa información nos ahorra horas de diagnóstico y te ahorra plata.

5. No ignores los testigos

Un testigo encendido es el carro pidiendo ayuda. Algunos permiten llegar al taller con calma; otros, como el de temperatura, presión de aceite o frenos, piden detenerse. Ante la duda, escríbenos antes de seguir andando.

6. Cuida la batería en los trayectos cortos

Los trayectos cortos y los días con el carro quieto no alcanzan a recargar la batería. Si tu carro pasa días sin moverse, sácalo a rodar un rato. Y si un día no prende, que la midan antes de cambiarla: muchas veces solo necesita una recarga.

7. No lo dejes quieto semanas con el freno de mano puesto

Con humedad y sin uso, los discos de freno se oxidan y las pastillas se pueden pegar. Si vas a dejar el carro guardado mucho tiempo, muévelo de vez en cuando.

8. Si viajaste a la costa, lava la parte de abajo del carro

Cerca del mar, el aire y la humedad llevan sal. Esa sal se pega en la parte de abajo del carro, donde no se ve, y con el tiempo oxida los resortes, los soportes de la suspensión y el escape. Hemos visto resortes que se rompen por el óxido después de muchos viajes a la costa.

Qué hacer: cuando vuelvas de Cartagena, Santa Marta o cualquier playa, pide en el lavadero un lavado de chasis (también lo llaman “lavado de bajos”): lavan con agua a presión la parte inferior del carro y las llantas por dentro para quitar la sal. Si vas seguido a la costa, pídele a tu taller que revise el óxido en resortes y escape en cada mantenimiento.

9. Usa el aire acondicionado aunque haga frío

En Bogotá casi nadie lo prende, pero el sistema necesita funcionar para que sus sellos no se resequen. Además desempaña rápido los vidrios. Cambia el filtro de cabina cuando lo indique el mantenimiento.

10. Revisa el carro antes de un viaje largo

Frenos, llantas, suspensión, luces y fluidos. Bajar de Bogotá a tierra caliente exige mucho a los frenos en las bajadas largas; mejor encontrar un problema en el taller que en la vía.

En GIA

La revisión antes de viajar (o revisión general) cuesta $120.000 + IVA. Te mandamos fotos de lo que encontramos y el precio de lo que haga falta antes de tocar nada.

Detente y escríbenos si…

  • Sube la temperatura del motor o sale vapor.
  • El pedal del freno se siente esponjoso o se va al fondo.
  • Prende el testigo de presión de aceite.
  • Huele a quemado o a combustible.

¿Tienes dudas con tu carro?

Escríbenos por WhatsApp. Te responde un asesor de la sede y antes de tocar nada te enviamos la evidencia y el precio.

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La información de este artículo es general. Cada carro es distinto: sigue siempre el manual de tu vehículo y el diagnóstico de un técnico.